Noticiero 9

Industria pesquera pidió al gobierno nacional la suspensión de retenciones

La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera (FULASP), junto con las principales cámaras del sector, ha solicitado al gobierno nacional la suspensión temporal de las retenciones a las exportaciones pesqueras. Este pedido surge en un contexto de gran dificultad económica para la industria, que se ha visto seriamente afectada por la inflación y la falta de competitividad en el mercado internacional.

Raúl Cereseto, presidente de la FULASP, explicó en una entrevista con Noticiero 9 que la principal demanda de la industria pesquera es «la suspensión por 180 días de los derechos de exportación en la industria pesquera». Según Cereseto, esta medida es crucial para devolver competitividad al sector en un momento donde «el dólar de exportación no ha tenido casi variaciones, mientras los costos internos han aumentado significativamente debido a la inflación».

Cereseto destacó que otras industrias ya han recibido alivios similares del gobierno. «El gobierno prorrogó la suspensión de los derechos de exportación a la industria láctea. En la Expo Rural, el presidente Javier Milei prometió a los productores agropecuarios que pronto les quitaría las retenciones. También la industria automotriz ha recibido apoyo para mejorar su competitividad y generar empleo», mencionó.

La situación, según el presidente de la FULASP, es crítica. «Estamos ante una situación presente complicada y en los próximos meses se avizora aún más complicada. La nueva zafra de langostino está comenzando en aguas nacionales en un contexto de muchas medidas de fuerza y dificultades para adaptarse a la nueva realidad macroeconómica», señaló Cereseto.

La competitividad del sector pesquero ha disminuido notablemente en los últimos años debido al desajuste entre el tipo de cambio y la inflación. «Este proceso inflacionario ha hecho que la pesca pierda competitividad. Exportamos mucha cola de langostino en bloque para ser reprocesada en otros países porque es más barato hacerlo afuera que en Argentina. Esto es increíble, pero es la realidad», explicó Cereseto.

Actualmente, las retenciones en la industria pesquera varían entre el 1% y el 9%, dependiendo del producto. «El porcentaje que se adecuaría a la realidad actual y al gobierno que habla de impuestos confiscatorios es cero. Eso sería lo ideal, o al menos una suspensión temporal», afirmó Cereseto. Esta situación ha llevado a que muchos productos de menor valor agregado, como la cola de langostino, soporten una retención del 9%, afectando directamente su precio final y reduciendo aún más la competitividad.

Además de los desafíos económicos, la pesca ilegal es otro problema que afecta a la industria. «Hay pesca ilegal dentro de la milla 200 de la costa argentina, y pesca no declarada y no reglamentada más allá de esa línea. Esto es una competencia muy desleal para la industria pesquera argentina», indicó Cereseto. Propuso varias soluciones, como la modificación del código penal para que la pesca ilegal sea un delito y la implementación de una ley de trazabilidad para asegurar el origen del pescado y crustáceos.

La solicitud de la FULASP es un llamado urgente al gobierno para apoyar a una industria vital para las economías regionales de las provincias con litoral marítimo. «Necesitamos poner sobre la mesa la realidad de lo que está atravesando el sector y las necesidades que tiene», concluyó Cereseto.

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