Noticiero 9

Corrientes: «Es muy sano decir que si no hay plata no la hago», señalaron desde la Cámara de Construcción

El presidente electo Javier Milei ha manifestado esta semana que, en el marco de su programa para reducir drásticamente el déficit fiscal, las obras públicas financiadas por el Estado se reduzcan a cero. 

En Corrientes, donde numerosas obras sufrieron constante falta de pagos por parte de Nación en los últimos meses, la Cámara de la Construcción si bien lamenta la decisión, señala que es mejor anticipar de entrada que “no hay plata” para las obras, a retacear los pagos una vez iniciados los trabajos.

Gustavo Roselló, presidente de la Cámara de la Construcción de Corrientes, señaló a N9 que el presidente electo ha manifestado con anterioridad a su victoria en las urnas la intención de modificar el sistema de obra pública debido a la falta de fondos. En palabras de Roselló: «Es muy sano decir que si no hay plata no la hago». Destacó la necesidad de evitar situaciones actuales en las que las obras se ejecutan pero los pagos no se realizan.

Por otra parte aclaró que la intención no es detener todo tipo de obra, sino ir a un sistema que se abra a la participación privada. No obstante, advierte que los criterios del mundo privado no serán los mismos que maneja el Estado a la hora de adjudicar obras: «Vemos que algunos tipos de obras en algunos lugares no van a ser rentables nunca para un privado».

En relación con este nuevo enfoque propuesto por Milei, Roselló explicó que se basa en sistemas de participación público-privada o concesiones, similar al modelo chileno. Roselló señala: «El privado genera la inversión y tiene recuperos mediante peajes o mediante el cobro de esas obras que está haciendo». Sin embargo, plantea la volatilidad política y económica de Argentina como un desafío para implementar este enfoque, sugiriendo que en un país con esta inestabilidad, algunos proyectos podrían no resultar rentables para el sector privado.

Roselló también expresó su preocupación sobre la viabilidad de este enfoque en proyectos que no generan ingresos directos, como escuelas, hospitales y centros asistenciales. En sus palabras: «Hacerle, por decir, a un pueblo del interior del Chaco, un pueblo del interior del Corrientes, una calle, un centro asistencial, una calle de acceso o una escuela, no van a ser rentables para ningún privado y ningún privado va a invertir».

Cuando se le preguntó sobre las obras en ejecución, Roselló aseguró que proyectos como el puente, respaldados por financiamiento internacional, deberían continuar según lo planeado. Sin embargo, destacó la necesidad de una política clara para las deudas del Estado con empresas contratistas y la importancia de no dejar obras inconclusas que comprometan a las empresas del sector.
Finalmente, Roselló expresó su preocupación por el impacto social de detener la obra pública en todo el país, señalando que la construcción emplea directa e indirectamente a casi un millón de personas. El presidente de la Cámara de la Construcción de Corrientes instó a encontrar soluciones que eviten el desempleo masivo en el sector y destacó la necesidad de un análisis detallado después del cambio de gobierno el 10 de diciembre.

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